México vuelve a estar presente en un mundial, pero esta vez hay algo diferente en el ambiente y en la selección que invita al optimismo .
Su elección como una de las ocho cabezas de serie, privilegio que por primera vez obtiene en base a sus méritos deportivos, le asegura un papel protagónico en la Copa del Mundo de Alemania 2006.
Lo comentó el presidente de la Federación Mexicana de Fútbol, Alberto de la Torre, a nuestra radio asociada Estadio W: "Te quita un equipo importante en la primera ronda, empiezas de menos a más, el (otro) equipo más importante del grupo lo juegas al final".
Las principales danmificadas por la elección de México fueron Holanda, tercera en el ranking FIFA, y Estados Unidos, que quedó a una sola unidad de Italia y Argentina según el puntaje dado por el organismo.
"Nosotros teníamos miedo de que prevaleciera lo comercial antes de lo deportivo... Hubo presiones por parte de varios países", admitió De la Torre.
En teoría, ser cabeza de serie no garantiza una destacada participación en el mundial, como sucedió con Francia y Argentina en 2002, pero pertenecer al selecto grupo de los ocho produce un efecto psicológico sobre los países que, por sorteo, integran tu grupo.
Ventaja que debería ser aprovechada al máximo para lograr su mejor figuración en un mundial, es decir, pasar de la barrera de los cuartos de final.
En deuda
Con una Copa Confederaciones en sus vitrinas, cuatro Copas de Oro y un subcampeonato en la Copa América, México está en deuda en las fases finales de la Copa del Mundo.
Ha alcanzado los cuartos de final en dos oportunidades, ambas jugando de local, y en los últimos tres mundiales su límite han sido los octavos, a pesar de dar la sensación de poder llegar más lejos.
En Estados Unidos 94 cayó en la tanda de penales frente a Bulgaria, en Francia 98 sufrió de la incansable lucha de Alemania que la eliminó a pesar de oler la victoria, mientras en Japón-Corea 2002, luego de hacer una muy buena primera ronda, perdió frente a Estados Unidos.
"Sí se puede", entonan una y otra vez sus aficionados en la gradas. Ahora parece ser el momento de demostrarlo en la cancha.
El "nuevo" tricolor
"A partir de 1990, a mí me da la impresión de que no hemos dejado de crecer". Palabras en BBC Deportes del técnico Javier Aguirre, entrenador de México en 2002 y que ahora dirige al modesto conjunto español Osasuna.
Para el conocido "vasco", que mantiene al conjunto navarro como líder de la liga española -junto al Barcelona- a México sólo le faltaba "la guinda al pastel", algo que consiguió con el título mundial alcanzado por la Sub 17.
"Ojalá eso sea un factor de estímulo para los mayores y podamos de una vez por todas dar ese salto de calidad para codearnos con los equipos de talla mundial", confía Aguirre.
Atrás parecen haber quedado el castigo al que fue sometido por la FIFA a finales de los años ochenta y la fama de que sus jugadores no son rentables en las ligas europeas.
El defensa Rafael Márquez triunfa en el Barcelona de España y dos juveniles, Giovanni Dos Santos y Carlos Vela, cruzaron el Atlántico para recalar en las canteras de dos históricos del fútbol europeo, el primero en el conjunto catalán y el segundo en el Arsenal inglés.
"Es cierto que la mentalidad ha cambiado", dijo Aguirre. Lo que esperan los aficionados es que también cambie la historia en los Mundiales de fútbol. La próxima cita es Alemania 2006.